Un panel solar fotovoltaico , utilizado para la generación de electricidad, requiere algunos cuidados mínimos para prevenir problemas a futuro, pues su rendimiento irá en decremento.

Generalmente, los paneles solares se limpian con la lluvia, pero si están instalados en lugares con vientos fuertes o lugares con mucha contaminación, se sugiere quitar hojas, polvo y excremento de aves de manera continua.

Es recomendable hacer una limpieza general una o dos veces por año. La limpieza se realiza con agua y una esponja suave; o bien, con jabón no agresivo.

Sugerimos que verifique regularmente que el contador de producción y el inversor funcionan con normalidad, también, inspeccionar los cables, que no estén deteriorados.

Por el contrario, no se recomienda usar agua con mucha presión, agua fría sobre un panel caliente, agua calcárea, disolventes o detergentes.

También recomendamos contactar con los expertos o con su instalador para que haga una revisión de rutina una vez al año para descartar cualquier problema.